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SPAC: el vehículo para hacer una emisión en la bolsa de valores que se potencializó en la crisis

Actualizado: 27 de ago de 2021

#SPAC #OPI




Un Special Purpose Asquisition Vehicle (SPAC) es un vehículo muy común en Estados Unidos y es utilizado por compañías para llegar a cotizar en la bolsa de manera ágil y simple.


Para estructurar un SPAC, primero, el gestor debe crear una compañía "cero kilómetros" para realizar una emisión pública en la bolsa de valores con el único propósito de adquirir una compañía privada existente (target). Segundo, se hace una Oferta Pública Inicial (OPI) y los recursos levantados se mantienen en un fideicomiso hasta que el gestor negocie una transacción de adquisición en un plazo máximo de 18 a 24 meses. Tercero, el gestor debe encontrar un target para adquirir o fusionarse. Hay SPACs que tienen criterios específicos con respecto a la compañía que se va a adquirir, como, el sector, la industria, y la ubicación geográfica. Por último, una vez se llegue a un acuerdo de adquisición, se hace una votación entre los inversionistas para definir si se aprueba la transacción y si dejan los recursos invertidos. En caso de que los inversionistas aprueben la transacción, pero retiren los recursos, el negocio se hace con menos capital. Toda esta operación se realiza con la autorización de las entidades de control del país correspondiente.


Este vehículo es una gran alternativa para pequeñas y medianas empresas que no tienen la estructura y recursos para hacer una OPI. Al ser adquiridas por un SPAC, el proceso es mucho más rápido y las empresas no tienen que someterse al proceso tradicional de la inscripción en bolsa, que muchas veces resulta ser extenso y costoso. Adicionalmente, el levantamiento de capital no depende de las empresas que serán adquiridas (las cuales en su mayoría no tienen el tamaño, estructura y experiencia para hacer una emisión), sino de la reputación y trayectoria de los gestores del SPAC.


Para los inversionistas, esta es una inversión atractiva porque el riesgo se compensa por la manera en que están creadas las unidades que emite el SPAC. Cada unidad está conformada por una acción común y un warrant (garantía) para comprar acciones en el futuro. Un warrant puede ejercerse para comprar una acción común total o una fracción de dicha acción, según lo que esté establecido en el prospecto.


La coyuntura actual ha impulsado la popularidad de los SPACs entre inversionistas y empresas. En el 2019, se levantaron USD$ 13.600 millones en OPIs de SPACs y a julio del 2020 se han levantado USD$ 18.900 millones. Este vehículo ha tenido gran acogida en la crisis actual por parte de los inversionistas debido al plazo que tienen los gestores para adquirir una empresa. Este plazo permite que el capital levantado no se vea afectado por la volatilidad del mercado a lo largo de la crisis. También permite potencialmente aprovechar precios bajos en el mercado y encontrar empresas que necesiten una infusión de capital en el futuro. Finalmente, para las empresas, los SPACs se han convertido en una alternativa para conseguir liquidez en un momento donde la volatilidad del mercado y la incertidumbre económica se han convertido en un obstáculo para obtener recursos.